¿Sabes? Pensaba que nunca iba a poder admitir esto, echo de menos el cariño, alguien que se preocupe por mi,que me llame, que me diga que me quiere, sí, creo que te echo de menos a ti, aun no sé si es por que echo de menos lo feliz que me hacias ser, o por el hecho de que te sigo queriendo. Y es que sí, el amor duele, pero es algo que a las personas nos da vida, si no existiera el amor, nada sería igual.
A.M
Que extraña esta forma de doler
Sonríe, es lo segundo mejor que se puede hacer con los labios.
sábado, 28 de enero de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
Tememos estar solos
tanto, que nos aferramos a personas las cuales no nos importan ni la mitad de lo que significaba esa persona que nos hacia sentir de esa manera tan especial. Nos agarramos a algo por el miedo a caer en picado y no podernos levantar, y no nos damos cuenta de que lo que nos hace fuertes es saber caer y luego levantarnos, con la cabeza bien alta. Que cada caída es algo nuevo de lo que aprender, algo que te puede sorprender, y hacer que todo cambie.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
WHO SAYS
¿Quién dijo que nada de esto fuera a ser fácil? Dime, porque no puedo entender como a la mínima te has rendido, a eso se le llama "cobardía" ¿sabes? Se llama no tener el valor de vivir cosas que puede que nunca puedas volver a sentir, que por mucho antibajos que haya, no puedes irte, así, sin más. Y es que quizás me equivoque, y tengas razon con lo de que lo nuestro no va a funcionar, pero es que ni si quiera has tenido la valentia de intentarlo, y eso me demuestra lo mucho que me equivocaba contigo.
A.M
A.M
martes, 13 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
Me lo prometí,
y como siempre hago, he roto mi promesa, esa promesa de no volver a borrar esa sonrisa que poco a poco ha ido siendo parte de mi día a día, esa promesa en la que prometía no volver a acordarme de ti, bueno, más bien a hacerlo sin que doliese, y es que ha sido verte, y todo se ha caído a mi alrededor, el aire se ha cortado, y mi corazón se ha parado. Ha sido como si algo fallase de repente, he sentido ese dolor en el pecho que había jurado no volver a sentir, y mi sonrisa se ha desvanecido. Lo estaba consiguiendo, ¿sabes? Estaba consiguiendo poder mirarte a los ojos y no tener unas ganas incontrolables de besarte, de abrazarte y de no soltarte nunca. Pero como una vez más, hay promesas que no valen, que por mucho que nos diga algo la cabeza, más tarde, el corazón lo traiciona.
A.M
A.M
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




